La Villa
Española


A finales del Siglo XVIII algunas parroquias diocesanas alcanzaron desarrollos significativos en su población y economía. Florecieron en ellas grandes haciendas con notable producción para el mercado, de tal manera que algunas muy solventes optaron por pedir reivindicación política para segregarse de su ciudad matriz y contar con autoridades propias. Fue así como las parroquias de San Joseph del Guasimal y Nuestra Señora del Rosario recibieron del Rey de España sus títulos de “muy nobles, valerosas y leales villas” en 1792, posesionando sus propias justicias y capitulares en 1793.


Silvano Pabón Villamizar